¡El bosque no se vende, se defiende!

Atención, abrir en una nueva ventana. PDFImprimirE-mail

Sumate a la campaña de firmas y reclama vos también a los Diputados que no aprueben el proyecto que atenta contra los Bosques Nativos bonaerenses: clic aquí y hace llegar tu reclamo.

Tambien podés bajar:

- Formulario para juntar firmas: Descargalo y juntá firmas en tu barrio, trabajo, etc. Clic aqui

- Carta para enviar a Diputados. Modelo tentativo para enviar en forma individual o grupal. Clic aqui

- Campaña de firmas digital. Para firmar y compartir ingresá acá

- Proyecto en cuestión que pone en peligro nuestros bosques nativos. Clic aqui

- Mapa de reordenamento incluido en proyecto. Clic aqui

Legislar para retroceder y entregar los espacios verdes

A fines de agosto de este año el Senado Bonaerense le dio media sanción a la ley que establece las normas complementarias para la conservación y el manejo sostenible de los bosques nativos de la provincia de Buenos Aires y aprueba el Ordenamiento Territorial de los mismos.  El proyecto disminuye entre un 50 y 60% los espacios considerados categoría I y II en toda la provincia de Buenos Aires, es decir, áreas que eran consideradas de  muy alto valor de conservación y de mediano valor de conservación ahora quedan expuestas a la devastación y los negocios inmobiliarios, con las consecuencias catastróficas para las poblaciones que habitan estas regiones.

Entrega de los espacios verdes: Que aprobó el Senado bonaerense

El Senado Bonaerense le dio media sanción a una ley que abre camino a los negocios inmobiliarios. Ya los vemos asentados en toda la costa norte del Río de La Plata y en la cuenca baja de río Luján. En esos lugares, como Tigre y Pilar, ya se ven las consecuencias que trajeron el asentamiento de mega emprendimientos privados: inundaciones y privatización de la costa.

Ahora van por la costa sur del Río de la Plata.

El proyecto provincial es más permisivo que la ley nacional, por lo que, de ser aprobado, podría llegar a plantearse un problema de constitucionalidad. El proyecto aprobado por los senadores y que hoy se encuentra en diputados, quita cuestiones esenciales a la definición en sí de lo que es un bosque y por otro lado permite el reordenamiento y reducción de los de categoría I (rojo) - áreas de muy alto valor de conservación que no deben transformarse-.

Uno de los puntos más peligrosos es que el art. 12 autoriza a que en las categorías “I y II se podrá autorizar la realización de obras públicas...”, lo que habilita el viejo proyecto de un gran camino costero desde el Delta hasta la Bahía de Samborombón, con la destrucción de biodiversidad costera que implicaría.

Por otro lado, el Anexo 1 de la ley, es decir el mapa cartográfico donde están señalados los bosques nativos y sus categorías, es un mapa ilegible, donde no se puede distinguir ninguna zona con claridad, aunque alcanza para mostrar que desaparecen de la categoría I la mayor parte de los bosques ribereños (hablamos del bosque de Bernal, del de la costa de Hudson, entre otros). En este mapa también faltan los talares de la Bahía de Samborombón, los bosques de Espinal de la zona de Villarino y los próximos a la laguna de Chasicó. Los bosques del chañar y alpataco de Carmen de Patagones deberían figurar como amarillo y no verde, para que se los pueda proteger.

La provincia de Buenos Aires tiene apenas el 4% de su territorio considerado como bosque nativo. La nueva ley reduce aún más este bajo porcentaje. No solo busca reducirlos, disminuyendo la protección de lugares como el Parque Pereyra Iraola, sino que abre las puertas para la reducción en beneficio de los negocios inmobiliarios, particularmente en las zonas ribereñas.

Las organizaciones socioambientalesestamos en pie de lucha para evitar que se arrase con los bosques nativos bonaerenses. Porque ya sabemos lo que sucede si se reducen los espacios verdes a costa del avance de los emprendimientos inmobiliarios (lo vemos en Luján, Tigre y La Plata): inundaciones, contaminación, conflictos sanitarios y disminución de la calidad de vida los pueblos. No lo permitiremos.